Un rincón para entender tus emociones
Te acompaño a desenredar lo que sientes
Me llamo Míriam y quiero acompañarte a desenredar lo difícil, transitarlo y descubrir tu potencial. Creo firmemente que, avanzando en tu camino terapéutico y dejando atrás (o integrando) lo que hoy te preocupa, encontrarás una tranquilidad, confianza y perspectiva que al principio del camino no imaginas.
¿Quién soy y cuál es mi enfoque?
Soy psicóloga, actriz y también he recorrido mi propio camino terapéutico. Por eso no solo te hablo desde lo que he estudiado, sino también desde lo vivido, desde haber pasado por procesos personales que transforman.
Además de la formación cognitivo-conductual que me habilita como psicóloga general sanitaria, continúo ampliando mi mirada con diferentes enfoques que me permiten adaptarme a ti y a tu proceso.
En consulta, utilizo lo que mejor encaje contigo en el momento en el que estés.
Herramientas que utilizo
El niño interior
Una herramienta preciosa de conexión emocional contigo. Ayuda a profundizar en la autocompasión y el autocuidado, y a comprender partes de ti que necesitan ser escuchadas.
El eneagrama
Una herramienta descriptiva que te ayuda a identificar tus mecanismos de defensa y a entender mejor tu forma de estar en el mundo, dando pistas sobre tu herida emocional.
Constelaciones familiares
No llegamos al mundo como un lienzo en blanco. Existen dinámicas, normas y patrones familiares que influyen. Hacerlos conscientes permite cuestionar lo que diste por hecho y abrir posibilidades.
Gestalt
Más que una técnica, es una filosofía basada en la consciencia del momento presente y la autorresponsabilidad. Favorece la integración interna y ayuda a poner fin a la lucha constante contigo.
EMDR
Una herramienta específica para el trabajo con trauma que sigue un protocolo estructurado de entre 4 y 5 sesiones.
Conexión con el cuerpo
Sentimos la vida a través del cuerpo: emociones, intuición, dolor y placer. A veces bloqueamos esta conexión para protegernos, pero recuperarla permite vivir de forma más completa.
Un enfoque integrador
Por todo esto, trabajo desde un enfoque integrador. No hay una única forma válida de acompañarte; en cada sesión utilizaremos lo que mejor se adapte a ti, respetando tu ritmo, tu historia y el momento en el que te encuentres.
Quiero ofrecerte un espacio seguro, cercano y sin juicios, donde puedas ser tú. Un lugar donde entenderte mejor, sostener lo que duele y empezar a construir una relación más amable contigo.